17 de October del 2016

Estufas de Leña: Mejores que la calefacción electrica

Antes de que llegue el frío a nuestras casas, debemos pensar en las diferentes posibilidades para ahorrar energía, mantener la casa caliente y evitar que el calor se escape. Una de ellas puede ser las  estufas de leña.
 
Hay múltiples recomendaciones que nos ofrecen las compañías eléctricas, expertos en aislamiento, etc., como por ejemplo, la doble ventana o el doble acristalamiento, apagar las luces cuando no son necesarias...
Una decisión importante es elegir entre estufas eléctricas y estufas de leña
 
Mientras que el uso de las eléctricas está ampliamente extendido y las podemos encontrar en muchas viviendas, debemos remarcar que las de leña están cobrando una importancia cada vez mayor. 
 
Las  estufas de leña ofrecen una alternativa más natural, menos contaminante y más fiable si tienes en cuenta todas las normas básicas de seguridad. Para ello, hay que atender y comprender bien las explicaciones de los profesionales y no intentar montar una por nuestra cuenta. Siempre hay que contratar los servicios de un experto.
 
Consumen leña en vez de electricidad, un material más económico. Las facturas de la luz sufren una fuerte subida en épocas invernales. El encarecimiento de este servicio año tras años hace que debamos plantearnos un cambio de mentalidad y pasar de una solución fácil y cara a una mejor. Todo el mundo sabe conectar un enchufe a la toma de corriente y encender la estufa. Es un gesto que se repite en miles de hogares cuando llega la temporada de frío. Sin embargo, no siempre algo sencillo es la mejor elección. Las  estufas de leña son la alternativa.
 
Hay una solución más natural y específica para cada hogar, dependiendo principalmente de los metros cuadrados de la estancia a calentar, materiales empleados en la fabricación de la estufa de leña, diseño, etc.
 
Algunas personas pueden pensar que su precio es excesivo y no están dispuestas a pagar tanto, quedándose atrapadas en el pasado y dependiendo de la electricidad. Esto es debido a que piensan a corto plazo, en el desembolso a realizar sin mirar más allá. Las estufas de leña son factibles a medio y largo plazo, momentos en los cuales, el dinero invertido empezará a amortizarse con el consiguiente ahorro energético.